UN MUNDO AL REVÉS
(adaptación teatral del artículo original homónimo de France Lagarde)


PERSONAJES: JEFA Y BERNARDO.

(UNA MUJER DE MEDIANA EDAD ENTRA EN SU DESPACHO CONVERSANDO ACALORADAMENTE POR UN MÓVIL. DURANTE LA CONVERSACIÓN TELEFÓNICA APARECE BERNARDO)

JEFA.- No, no, ya he dicho que mi secretario te lo envía ahora mismo. Si, por correo electrónico. Tranquila. Oye, a ver cuando quedamos y nos tomamos unas copas ¿eh?. ¿El miércoles por la tarde? Estupendo, podemos ver juntas el partido en el bar de abajo. Un abrazo.

BERNARDO.- (CARRASPEA INICIALMENTE PARA INTENTAR HACER NOTAR SU PRESENCIA).

JEFA.- (SIN PERCATARSE DE BERNARDO) ¡Qué tarde es! Bueno, a ver si me da tiempo...

BERNARDO.- Perdone, ¿puedo pasar?.

JEFA: ¿Sí?… ¿qué desea?.

BERNARDO.- Venía por lo del anuncio del periódico

JEFA.- Ah, sí ¿ La oferta de empleo?.

BERNARDO.- Sí.

JEFA.- Pase. Hoy estoy muy ocupada así que sólo rellenaré un cuestionario con sus datos y otro día haremos una entrevista más completa, ¿de acuerdo?. Dígame su nombre.

BERNARDO.- Bernardo Pérez Gutiérrez.

JEFA.- ¿Señor? o ¿señorito?

BERNADO.- Señor. Estoy casado.

JEFA.- ¡Vaya, mujer! Pues... lamento informarle señor Pérez, que nuestra empresa no está interesada en contratar varones casados. Actualmente tenemos varias personas de baja por paternidad. Entenderá usted que nosotras no prohibimos a nuestros trabajadores que tengan hijas, es más, incluso les instamos a ello: nos dedicamos a la fabricación de ropa para bebé. Pero debe usted estar de acuerdo conmigo, señor… Pérez, en que el absentismo laboral masculino es un duro handicap para la marcha de cualquier negocio.

BERNARDO.- Lo comprendo señora, pero ya tenemos dos hijas y no queremos tener ninguna más.

JEFA.- Sí. Pero quién le dice a usted que su esposa no cambie de opinión. No es la primera vez que nos ocurre.

BERNARDO.- (AVERGONZADO) Bueno...me sometí a una vasectomía.

JEFA.- ¡Ah, perdone! Está bien, continuemos. ¿Qué estudios tiene usted?.

BERNARDO.- Lo que pedían en el anuncio: auxiliar administrativo. Aparte tengo realizados varios cursos del INEM: gestión de bases de datos, contabilidad...

JEFA.- ¿Nada más?.

BERNARDO.- Entienda usted. En casa éramos muchas hermanas y, lógicamente, mi madre dio prioridad a la formación de las chicas. Tengo una hermana situada muy bien en la administración y una oficial en el ejército.

JEFA.- Ya, ya, estupendo. Dígame ¿tiene algún tipo de experiencia laboral?.

BERNARDO.- He hecho algunas sustituciones, trabajos a media jornada o por horas, que me permitían compaginarlo con las labores de la casa y el cuidado de las niñas.

JEFA.- ¿Qué profesión desempeña su esposa?.

BERNARDO.- Es Jefa de Obras en una empresa familiar. Además estudia por las noches para sustituir a su madre, que es quién creó el negocio, ya que en pocos años se jubila.

JEFA.- Volviendo a usted, ¿cuáles son sus pretensiones?.

BERNARDO.- Pues...

JEFA.- Porque evidentemente, con un puesto de trabajo como el de su esposa, con sus perspectivas de futuro, usted lo que querrá es un pequeño sueldo de complemento, ¿verdad?; unos euros para sus caprichos, sus trajes, sus corbatas. Mire usted, señor Pérez, podemos ofrecerle un sueldo mensual de 480 euros, así como una paga extra y una Prima por asiduidad. Fíjese bien en este punto: la asiduidad es absolutamente indispensable en todos los puestos. Ha sido necesario que la señora Moreno creara esta Prima para reducir el absentismo laboral masculino casi a la mitad. (LA MUJER SE ACERCA A BERNARDO, QUE PERMANECE SENTADO, Y PRESIONA SUTILMENTE SUS HOMBROS. BERNARDO SE ENCOGE PUDOROSO)





Y aún así, todavía hay padres que faltan con cualquier pretexto, como que la niña se ha puesto enferma o que hay huelga en la escuela. Dígame, señor Pérez, ¿qué edades tienen sus hijas?

BERNARDO.- Carlos, el mayor, tiene seis y Laura, la pequeña, cuatro. Tengo pensado, si consigo el empleo, recogerles de la escuela cuando salga del trabajo, antes de hacer la compra.

JEFA.- Si las niñas se ponen enfermas, ¿tiene usted algo previsto?.

BERNARDO.- Sí, por supuesto. Se encargaría mi padre de ellas, vive cerca de casa y le encanta estar al cuidado de sus nietas.

JEFA.- Muy bien. Hemos finalizado. Ya tengo todos los datos que necesitaba.

BERNARDO.- ¿Entrego mi curriculum al secretario de fuera?

JEFA.- Nosotras nos pondremos en contacto con usted. Gracias.

BERNARDO.- Adiós, buenos días. (BERNARDO SALE CABIZBAJO)

JEFA.- No está mal, pero es moreno, bajo y feo. La señora Moreno me lo pidió rubio, alto y guapo, con buena presencia. Y la señora Moreno será la Jefa de Personal el año próximo. Yo no me complico... ¡Luis!, comienza a redactar un escrito a la atención de Bernardo Pérez Gutiérrez de esos que comienzan diciendo: “lamentamos no poder atender su demanda de empleo, pero en esta situación no podemos contratarle...” (MUTIS)


fin



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